“¿Qué buscan?” (Jn 1,35-42 – II TO)

“¿Qué buscan?” (Jn 1,35-42 – II TO)


Hemos iniciado queridos lectores el Tiempo Ordinario, y lo iniciamos con este esplendido relato joánico de la llamada de los primeros discípulos. Es una obra narrativa de singulares aspectos y que por el espacio que tenemos no podemos navegar plenamente en él. Me detengo para consideración de todos, en la pregunta de Jesús: “¿Qué buscan?”, es como si nos retratara a todos, ya que todos estamos en una búsqueda sin final. Es siempre nuestra decisiva e imperante necesidad el “buscar” que tiene siempre un “encontrar” (“¿A quién busco?… ¡Hemos encontrado al Mesías!”). Y el “seguir” tiene un “permanecer” (“se detuvieron”), un término querido por Juan que lo usa para indicar una comunión viva e intensa con Cristo. Fijémonos como del término hebreo de honor referido a Jesús “rabí” que significa literalmente “mi grande”, por tanto “mi señor”, se pasa a confesar que Jesús es el Cristo-Mesías. Encontrarlo suscita el deseo y la armonía interior que demanda querer permanecer con Él. Encontrar hoy en día a quien nos lleve a Jesús, Cristo-Mesías, como Andrés llevó a Simón su hermano, es una real vocación cristina; muchos nos quieren llevar a muchas partes, pocos nos quieren llevar a Jesús. Encontrar este guía que nos lleve al Señor es un don trascendental que debemos agradecer siempre. La mediación de hermanos y hermanas en nuestro caminar nos puede llevar a descubrir nuestra meta y misión en la vida, es decir nuestra vocación. Sugestiva es la representación de Juan Bautista en la Crucifixión de Grünewald: él tiene un enorme índice apuntando hacia la cruz de Jesús. Tal escena de la pintura, nos invita a que todos podemos tener ese índice de Juan que nos comprometa a mostrar a ese Cordero de Dios que ha venido a llamar y buscar lo que estaba perdido. Oremos hoy porque existan esas manos que nos lleven a la fe y esos dedos que nos señalen a Jesús, el único camino y vida verdadera. Sin fe no existe la verdadera vocación de discípulos ni muchos menos la vocación específica a la vida religiosa o sacerdotal, igual lo podemos decir para la vida matrimonial. La fe en el Señor Jesús es la raíz y sustento de toda vida espiritual comprometida en el corazón de la comunidad eclesial.

Subsidio Litúrgico-Pastoral Domingo de la Palabra de Dios 2024

Subsidio Litúrgico-Pastoral Domingo de la Palabra de Dios 2024

V Domingo de la Palabra de Dios

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El Domingo de la Palabra de Dios es una iniciativa profundamente pastoral con la que el Papa Francisco quiere hacer comprender cuán importante es en la vida cotidiana de la Iglesia y de nuestras comunidades la referencia a la Palabra de Dios, una Palabra no encerrada en un libro, sino que permanece siempre viva y se hace signo concreto y tangible. Cada realidad local podrá buscar las formas más adecuadas y eficaces para vivir de la mejor manera este Domingo, haciendo «crecer en el pueblo de Dios la familiaridad religiosa y asidua con la Sagrada Escritura» (Aperuit illis, 15). Este Subsidio pastoral se propone como una ayuda que se ofrece a las comunidades parroquiales y a cuantos se reúnen para la celebración de la santa Eucaristía dominical, para que este Domingo sea vivido intensamente.

S.E.R. Mons. Rino Fisichella

Contenidos:

1.      Consideraciones prácticas

2.      Propuestas pastorales

         ·         En comunidad

         ·         En familia

3.      Propuestas de Lectio Divina

         ·         Dos propuestas sobre Jn 8, 28-42

         ·         Lectio Divina para jóvenes sobre Mc 1, 14-20

4.      Catequesis del Papa Francisco

5.      El ejemplo del Card. Van Thuân

6.      Apéndice

         ·         Adoración Bíblica

         ·         Esquema para la Celebración Eucarística

“¿Qué buscan?” (Jn 1,35-42 – II TO)

“A los ocho días…” (Lc 2,16-21) (octava de Navidad)



Pasados los ocho días del nacimiento del Niño, fue celebrado el rito del al circuncisión, mediante el cual él entró a formar parte del pueblo de elegido (cf. Gn 17,2-17)y se le impuso el nombre de “Jesús”, que quiere decir: “Dios salva”. Con el texto evangélico de esta fiesta que cierra la Octava de Navidad, celebramos además el título maravilloso de María “Madre de Dios”, título proclamado solemnemente en el 431 por el concilio de Éfeso, donde se sitúa la realidad del Niño como hijo verdadero de su madre terrena. Y a esta Madre, Lucas le atribuye la acción profunda de “meditar” cosas que le van pasando en relación con su Hijo. “Meditar” en realidad, significa literalmente en el texto original griego “poner juntos”: es la misma realidad concreta y un significado superior, una imagen inmediata y un valor espiritual, un dato de la experiencia y valor más íntimo que puede tocar las propias entrañas. María entones, “ponte juntos” como Madre, la Anunciación de su Hijo, el suceso de José que la recibió en su casa, la visita a Isabel su prima, el camino hacia Belén, su alumbramiento, la visita de los pastores…. todo al meditarlo pasa de lo simbólico normal al plano profundo de lo espiritual: superior y glorioso. Con su clara capacidad de asombro, ve a Dios en todas estas cosas, que lee como parte de ese proyecto divino que el Ángel le había ya anunciado. Ella como mujer y ahora como madre, llena de la gracia de Dios, se convierte en la “sabia” por excelencia que penetra en los secretos de los acontecimientos humanos intuyendo en ellos el designio admirable de salvación que Dios está realizando. Y ¿qué decir cuando le pone el nombre de Jesús”? ella seguramente ve no sólo el hecho de darle un nombre para identificarlo entre todos los hijos de Israel, sino para darle lo que le pidió el ángel y la misión que Él ya grande deberá consumar en su vida adulta. Para el evangelista sólo María adopta la postura del verdadero discípulo creyente, porque ella sabe guardar con sencillez lo que escucha y medita con fe lo que ve, para ponerlo todo en su corazón y transformar en plegaria la salvación que Dios le ofrece.

“¿Qué buscan?” (Jn 1,35-42 – II TO)

“María…. lo puso en un pesebre.” (Día de Navidad)

Con el relato del nacimiento del Hijo de Dios, narrado por Lucas que se leerá en la misa del “gallo”, nos encontramos con dos elementos opuestos y extraordinarios, la pobreza extrema con la que nace el Hijo de Dios acompañada por la manifestación gozosa del mismo cielo colmado de luz, de legiones de ángeles y coros celestiales. Y, es Belén, la ciudad del Rey David, la que sitúa el espacio físico, humano y espiritual del acontecimiento. Al Rey del cielo, a su llegada solo le acompaña su familia terrena, compuesta por esa pareja de esposos justos y pobres, y mas tarde unos simples pastores, sencillos y llenos de sincera admiración. Con su nacimiento narrado en sólo 14 versículos, Lucas nos señala que el Mesías que acaba de nacer, no tiene título, dignidad, ni poder y mucho menos dinero. En el Niño de Belén, los fieles reconocen al Señor del cielo y de la tierra, al que viene a salvarnos en el misterio de su Pascua. Es interesante notar que el arte oriental ha representado esta dimensión “pascual” solemne de la navidad de manera muy sugestiva: el icono ruso de la natividad perteneciente a la escuela Novgorod (siglo XV) representa al Niño envuelto en pañales y colocado en una pesebrera que tiene la forma del sepulcro de la Resurrección. Nace en verdad para salvarnos. Por eso los ángeles en su himno dan “Gloria a Dios” y suplican la “Paz” a los hombres. De este acto de total y plena bondad del propio Dios nace la paz, el Shalom del Antiguo Testamento. Es un concepto denso y ramificado, significa: bienestar, prosperidad, fortuna, totalidad, suficiencia, desarrollo pleno, satisfacción, serenidad, alegría, acontecimiento, tranquilidad. Es el ser total que con la Shalom divina, se ve penetrada por lo bello de la vida, por el bien y lo justo de todas las cosas. De allí que el saludo del pueblo de la antigua y nueva alianza se salude siempre con la “paz”. Que esta paz que tanto hace falta en nuestros días, se hoy un don que recibir y que ofrecer a los demás. Es un hermoso día inaugurado con esta noche santa, para volver a reconocernos como esos hombres y mujeres de “buena voluntad”, es decir, con los que Dios cuenta para construir un Reino hecho de amor y de paz, valores fundamentales para que la felicidad llegue a todos. Queridos lectores, tengan una feliz y santa Navidad.

Canto Mes de la Biblia 2023

Canto Mes de la Biblia 2023

Palabra VIVA (Acordes)

G9                            C9                 G9    C9

Somos un pueblo cuya historia va

G9             C9

Siguiendo las huellaaaaaas, G9      C9

de quien ya vivió

C.            D.                  C.                       D

Elegidos servidores de una palabra de verdad

C.                              D.    D7.       G       C9

De un mensaje que anuncia libertad

G9                            C9                   G9    C9

Somos profetas de esperanza y fe

G9          C9

Llevamos La Paz

C.                             D

Semilla del Reino  que está escondido

C.                           D.

Pero que espera germinar

C.                         D.    D7.       G El desafío es hacerlo realidad

Em.                                  D

Nos llevaremos las fuerzas

Am7.                 Bm7

Las  riquezas de la Palabra

C.                 D

En nuestros corazones

Em.                   B                 C        C9   G/b

Nuestra vida estará unida a Cristo

Am7.               D Para ser como El G

Palabra viva

Em.                      Bm7.              Am7   Bm7

En medio de un mundo confundi….do

C                   D   C                           Bm7                   Am7

El Evangelio va dando frutos que hacen brillar

D              G

Un mundo nuevo

Nos llevaremos las fuerzas…

Nuestros pasos continúan hoy Abriendo caminoooos Sembrando el amor

Somos relevos de esta historia

Realizando la misión

Entre luchas, cansancio e ilusión

Palabra VIVA

Somos un pueblo cuya historia va…
Siguiendo las huellas de quien ya vivió.
Elegidos servidores de una Palabra de VERDAD.
De un mensaje que anuncia libertad.

Somos profetas de esperanza y de Él…
Llevamos la paz
Semillas del Reino que está escondido
Pero que espera germinar
El desafío es hacerlo realidad.

Nos llevaremos las fuerzas
Las riquezas de la Palabra
En nuestros corazones…
Nuestra vida estará unida a Cristo
Para ser como Él
PALABRA VIVA.

En medio de un mundo…. confundido
El Evangelio va dando… frutos que hacen brillar…
un mundo nuevo.

Nuestros pasos continúan hoy… abriendo caminos….
Sembrando el amor.
Somos herederos de esta historia
Realizando la misión
entre luchas- cansancios de ilusión.