Sembradores de la Palabra: 6 años de gracia y labor fecunda de la Asociación de Biblistas Católicos de Honduras (ABCH)

Sembradores de la Palabra: 6 años de gracia y labor fecunda de la Asociación de Biblistas Católicos de Honduras (ABCH)


En el marco de su sexto aniversario y del constante dinamismo eclesial que impulsa la animación de las Sagradas Escrituras, la Asociación de Biblistas Católicos de Honduras celebra una trayectoria de seis años de entrega pastoral, consolidándose como un motor indispensable de formación, espiritualidad y cercanía con las comunidades parroquionales.


Origen e identidad bajo el amparo de la Iglesia
Creada por iniciativa de la Conferencia Episcopal de Honduras (CEH) y vinculada de cerca al Departamento de Biblia y Catequesis, la Asociación de Biblistas Católicos de Honduras (ABCH) nació como una respuesta viva al anhelo de acercar la Palabra de Dios a cada rincón del país. Como entidad sin fines de lucro de la Iglesia Católica, su misión ha sido clara desde el primer día: promover el estudio sistemático, la oración y la vivencia del Evangelio, evitando los fundamentalismos y sembrando una fe madura y comprometida con la transformación social.


Miembros y el pulso de la comunidad: Conferencias y charlas presenciales
La riqueza más grande de la ABCH reside en su gente. Integrada por sacerdotes, consagrados, teólogos y laicos comprometidos, la asociación destaca por un pilar fundamental de su labor pastoral: el acompañamiento directo a las parroquias y comunidades eclesiales a través de conferencias, talleres y charlas formativas impartidas por sus miembros.


Estos espacios de capacitación presencial permiten que animadores de la palabra, catequistas y fieles laicos reciban herramientas hermenéuticas y espirituales adecuadas para comprender y transmitir el mensaje bíblico de manera viva en sus respectivas comunidades.


El proyecto de Lectionautas en WhatsApp: Más de 250 corazones en la Lectio Divina
En la era digital, la ABCH ha sabido ensanchar las tiendas de su misión evangelizadora. Un claro ejemplo de ello es el consolidado proyecto de Lectionautas, una vibrante comunidad digital coordinada a través de WhatsApp.


Actualmente, más de 250 miembros forman parte activa de este espacio de oración, donde reciben de manera continua orientaciones para la Lectio Divina, comentarios evangélicos dominicales y subsidios espirituales. Este grupo se ha convertido en un auténtico cenáculo virtual donde laicos de diversas latitudes meditan, comparten la fe y hacen vida los cinco pasos fundamentales de la lectura orante: leer, meditar, orar, contemplar y actuar.


Logros y frutos a lo largo de los años
En su camino aniversario, los frutos de la ABCH son palpables en la vida pastoral de Honduras:
Formación Continua y Digital: Además del acompañamiento en WhatsApp y las charlas parroquiales, la asociación ofrece recursos en línea, herramientas de Biblia en Línea y la preparación de retiros virtuales (como los tradicionales espacios de Cuaresma y Semana Santa) que trascienden fronteras geográficas.


Impacto en el Mes de la Biblia: Con el liderazgo en iniciativas nacionales —bajo lemas tan profundos como «El justo debe ser humano»—, la ABCH moviliza a parroquias enteras para vincular la Palabra con la defensa de la dignidad humana y la paz social.
Una Conciencia Profética: Los años de siembra han dado como fruto generaciones de cristianos mejor formados, capaces de leer los signos de los tiempos a la luz del Evangelio y de hallar en la Escritura un “alivio para el alma”.


Conclusión


Celebrar este aniversario de la Asociación de Biblistas Católicos de Honduras es reconocer la fidelidad de una obra inspirada por el Espíritu Santo. Desde una conferencia en una parroquia rural hasta un mensaje diario de Lectio Divina en el chat de los Lectionautas, la ABCH demuestra que la Palabra de Dios sigue viva, operante y cercana, transformando la historia de nuestro pueblo catracho.

“Un hombre tenía dos hijos…” (Mt 21,28-32) XXVI TO

“Un hombre tenía dos hijos…” (Mt 21,28-32) XXVI TO


El comentario al evangelio de este domingo, se toma de nuevo del estilo en parábola al cual  Jesús recurre para dar su enseñanza. Hoy refiere a un padre con dos de sus hijos. Es un desarrollo de la vida familiar, toda hecha de naturalidad y sencillez; en él muchas familias podrían verse reconocidas. Todos podemos imaginarnos a dos muchachos todavía con la leche entre los dientes, encaminados a su proceso de maduración. Con la enseñanza de Jesús aparece dos tipos de obediencia: una que tiene el tono de la formalidad y la deferencia, cuidando siempre las apariencias y equilibrio de las relaciones, pero que en profundidad oculta una sutil rebelión interior. La otra es una obediencia que tiene rasgos de espontaneidad e indisciplina, pero que en realidad tiene en lo profundo una sustancia válida y ejemplar de querer ser mejor y hacerse responsable. Cristo desea advertir, que en la vida del discípulo las resistencias interiores deben quedar descubiertas para no decir “Si” cuando en verdad queremos decir “No”. La religión por apariencia es sólo vacío interior y en definitiva un nada sin sentido. Quien se encuentra en este estado debe tener, al escuchar esta Palabra, la valentía de pronunciar ese “Sí” que el Señor espera, lleno de una profunda autenticidad. Como en la parábola las resistencia a la obediencia están en todos, pero quien sabe escuchar la voz de Dios, se encamina a la madurez espiritual, a la cual apunta el evangelio de hoy. No se puede ser y tener siempre un comportamiento demasiado juvenil, cuando la llamada diría el apóstol Pablo es a dejar la leche, para pasar al alimento sólido. Atender la voz de Dios, como al padre de la parábola nos, asegura que no estaremos equivocados, mejor es hacernos violencia interior, para no dejar el  camino al que el Padre está llamando a sus hijos. La obediencia a su palabra es parte fundamental del camino hacia Él, es decir a la maduración de todas nuestras fuerzas a la auténtica y real espiritualidad de discípulos.  Cristo hoy nos invita a abrazar el camino de la madurez espiritual sofocar con fuerza las insidias del mal, que nos cobija a veces de fachada y no nos permite crecer desde el fondo del corazón. Debemos para ello mantener siempre la antorcha del amor de Dios, encendida. El propio Cristo en la línea del Siervo de Yahvé (Is 42,3), nunca apagó el pabilo que humeaba sino que simepre añadió aceite para que pudiera seguir alumbrando.

“Un hombre tenía dos hijos…” (Mt 21,28-32) XXVI TO

¿No conviniste conmigo por un denario?  (Mt 20,1-16) XXV TO


El evangelio de este domingo, está desarrollado plenamente a través de una parábola. En ella hay dos vértices que constituyen el movimiento que lleva al significado último y profundo. El primero es la inscripción progresiva de los obreros pero con idéntico salario; el segundo está representado en cambio, por la indignación polémica de los primeros contratados. Los estudiosos han notado que generalmente en las parábolas de Jesús existen en la mayoría de casos dos polos, el acento del que brota la enseñanza viene dado del segundo término o situación. En el caso de hoy, se ve una foto de la real situación que debería estar pasando  Jesús en su vida, porque denota claramente que Él está ofreciendo su salvación a los pecadores, que en la parábola serían los últimos. Los “fariseos”, los “que se creían justos” y por lo tanto los “primeros”, se escandalizan de los obreros de la última hora, es decir, de los “últimos”, que reciben igualdad de trato que ellos que fueron los “primeros”. Y, no protestan porque quieran recibir más salario, sino por la igualdad con la que se ven tratados con aquellos a quienes ellos han considerado siempre como los últimos ante Dios. La parábola se dirige, pues, a la gente que imita con su actitud a los “murmuradores”, quienes en la Biblia vienen identificados con los que tienen poca fe, por venir del verbo “murmurar”, que tiene ese preciso significado. En resumen pues, el mensaje que Jesús advierte en su parábola refiere al escándalo que había causado o al golpe con que se sentían amenazados los que se negaban a la apertura del Reino de Dios y del Evangelio a los pecadores, a los humildes y a los últimos. Es muy probable que Cristo, en los obreros murmuradores, haya querido hacer notar los rasgos de los fariseos y del judaísmo más rígido y observante. Para éstos, la religión es semejante a una rigurosa relación económica  que se debe regular según criterios de justicia: a través dela fatiga cotidiana del cumplimiento de la Ley, el hombre gana la vida eterna. La salvación divina debe como recompensa a las obras humanas. Por lo tanto, el cristiano debe seguir el estilo del dueño de la viña, que es el propio Jesús. El no tiene esa visión economicista de que tú me das para que yo te de; Él busca amorosamente ofrecer su salvación a quienes con corazón humilde y penitente, quieran acogerla, pasando definitivamente de ser los últimos para llegar a ser los primeros, en su Reino. Jesús acoge y declara salvados a publicanos, prostitutas y pecadores, después que ellos han empleado buena parte de su jornada de la vida en el ocio, en el vicio en el mal. Bien nos serviría leer un paralelo sobre el sentido mismo del hijo que nunca salió de casa (Lc 15,29-30).
Propósito de la semana: Leeré y meditaré la parábola completa del Hijo pródigo de Lucas 15.

“Un hombre tenía dos hijos…” (Mt 21,28-32) XXVI TO

¿Cuantas veces…? (Mt 18,21-35 – XXIV Domingo del Tiempo Ordinario)


Con el evangelio de hoy entramos a la dimensión teológica del perdón. Hoy en día se habla incluso de lo saludable que es para una persona perdonar. Siguiendo el “Discurso sobre la comunidad “ de Mt 18, hemos visto el domingo pasado la necesidad de la corrección fraterna y en este domingo se completa con la necesidad de perdonar siempre. Los textos bíblicos invitaban a conceder el perdón por lo menos tres veces, tal como Dios: “que perdona al hombre dos, tres veces” (Job 33,29). Para Pedro el superar las tres veces, por un perdón que llega hasta siete, le parecía ya suficiente, por lo que Jesús le rompe el esquema y le invita a un perdón sin límite de veces, ofreciéndole la cifra ilimitada de “setenta veces siete”.  ¿Por qué Jesús pone una cifra exagerada de veces para perdonar? La respuesta es sencilla, examinando la parábola demostrativa que sigue a la enseñanza de Jesús, podemos ver a los dos personajes: el amo y el deudor. En el primero se vislumbra la figura de Dios, que no por nada se le llama “rey”. Solamente con Dios el hombre puede contraer deudas tan desproporcionadas, porque al contrario de los hombres, el Señor es infinitamente tolerante. Sólo Dios puede soportar lo que en la lógica humana es insoportable. En el deudor estamos todos nosotros, con él podemos comprender que nuestras deudas son bagatelas microscópicas comparadas con los créditos que Dios podría manifestar sobre nosotros. Sin embargo, nosotros somos implacables, incapaces de llevar al nivel del perdón y el olvido las deudas de nuestros hermanos.  La lógica cristiana se separa así de la lógica del mundo, los que desean entrar a la comunidad de los discípulos de Cristo, tienen que abrazar esta norma de vida y santidad, en donde el derecho es superado por el perdón, en donde el equilibrio legal es superado por la misericordia. Tan fuerte fue esta enseñanza para la comunidad, que el propio Pablo años más tarde, escribiendo a la comunidad de Colosa se las recuerda: “”¡Perdonaos mutuamente! Así como el Señor os ha perdonado, así también debéis hacer vosotros” (3,13).  En efecto, si a menudo recordáramos los dones de Dios y sus muchos perdones para nosotros, encontraríamos de ridículas nuestras mezquindades y avaricias para con los hermanos.
Propósito de la semana: Examinaré con sinceridad si tengo deudas reales de perdón que debo ofrecer a alguien.  

“Un hombre tenía dos hijos…” (Mt 21,28-32) XXVI TO

“La Comunidad…” (Mt 18,15-20 – XXIII TO)


Al Evangelio de este domingo, la Iglesia le asocia el maravilloso texto del profeta Ezequiel en la primera lectura de hoy en el capítulo 33: “Hijo del hombre, te he constituido centinela para los israelitas; escucharás una palabra de mi boca y tú los advertirás de parte mía”. Con una curiosa comparación, Ezequiel acerca la misión del profeta a la de un centinela. Él debe divisar el horizonte de la historia señalando sus signos oscuros y ocultos, las huellas misteriosas de Dios, los amaneceres de la vida junto a sus atardeceres para comunicarlos a la ciudad que es la comunidad de Israel. Él tiene una gran responsabilidad que el mismo Dios le ha confiado. Esa misma responsabilidad del profeta, Jesús la aplica a la comunidad de los discípulos. En el capítulo 18 Mateo presenta el cuarto de los discursos del Maestro que constituyen casi las columnas de su evangelio. Discurso llamado la <<Regla de la comunidad>> o <<el Discurso Eclesial>>, porque en él se define el comportamiento y el gobierno de la Iglesia. Uno de esos temas es la corrección fraterna, que es en cierto sentido la misión del centinela que busca cuidar del peligro que los hermanos pueden correr. “Ser centinela” equivale a ejercer el arte de ayudar al bien vivir entre los hermanos, a actuar con humildad y amor genuino, a ponerse en el lugar del otro con sensibilidad humana e interior. En efecto, lo que se busca no es juzgar o condenar, sino el de salvar. Por eso es que la corrección fraterna es parte del proceso de maduración de una persona y por ende también de una comunidad. Con espíritu fraternal la corrección se hace a través del diálogo personal, seguido por la invitación a que otros también con prudencia y caridad se asocien en la tarea de ayudar al hermano que se ve está errado y no quiere enderezar el camino. En este sentido, el pasaje de Mateo de hoy no está en oposición a la regla de la corrección fraterna presente en Lucas: “Si un hermano tuyo peca, repréndelo; pero si se arrepiente, ¡perdónalo! Y si peca siete veces al día contra ti y siete veces te dice: Me arrepiento, tú lo perdonarás” (17,3). Así pues, el discurso de Mateo se propone para todos los tiempos y comunidades en un desarrollo educativo por medio del cual todos debemos crecer en corregirnos a nosotros mismos y buscar que también los otros puedan mejorar en su conducta para así alcanzar una vida eclesial más acorde a los sentimientos de Cristo que vive en ella

Mes de la Biblia 2026: «El justo debe ser humano» (Sab 12,19)

Conferencia Episcopal de Honduras (CEH)
Departamento de Biblia y Catequesis
Septiembre 2026 

Con gran gozo pastoral nos preparamos para celebrar en toda Honduras el Mes de la Biblia 2026. En el marco de la Santa Misión Nacional y en comunión con toda la Iglesia, la Conferencia Episcopal de Honduras pone a disposición de las diócesis, parroquias, comunidades de base, movimientos eclesiales y familias, los materiales de animación pastoral diseñados para profundizar en la Palabra de Dios y promover una auténtica conversión personal, comunitaria y social. 

Temática Central y Lema General
El lema que guía todas nuestras reflexiones durante este mes es:
«El JUSTO DEBE SER HUMANO» (Sab 12,19)
 
En un tiempo donde el acelerado progreso tecnológico nos desafía y corremos el riesgo de caer en la cultura de la indiferencia, la polarización o el individualismo, la Escritura nos recuerda la dignidad inviolable que Dios ha otorgado a cada persona. Como nos enseña el Papa León XIV en su encíclica Magnifica Humanitas: 
“La Palabra de Dios ofrece criterios fiables para orientar los caminos de la justicia y abrir vías de reconciliación y paz entre los seres humanos” (MH 23).
 
Asimismo, en este año en que conmemoramos los 800 años del tránsito al cielo de San Francisco de Asís, nos inspiramos en su testimonio para convertirnos en “Evangelio viviente” y constructores de paz en Honduras. 

Mensaje del Presidente del Departamento de Biblia y Catequesis
Mons. José Bonelo, OFM, dirige un cálido saludo fraternal a todo el pueblo de Dios, animándonos a realizar la Lectio Divina como un método eficaz para escuchar, meditar y encarnar el mensaje divino en nuestras vidas cotidianas. 

Descarga.pdf — Carta de Presentación Oficial de Mons. José Bonelo, Oración al Espíritu Santo y Canto]

Método de Trabajo: La Lectio Divina (Pan de cada día)
Para el estudio y la oración de cada uno de los temas propuestos, utilizaremos la metodología tradicional de la Lectio Divina, que comprende 5 pasos fundamentales: 

LECTURA (Lectio): ¿Qué dice el texto? Leer de manera atenta, respetuosa y sin prisas. 

MEDITACIÓN (Meditatio): ¿Qué me dice el texto? Reflejarse en la Palabra e interiorizar el mensaje en la propia vida. 

ORACIÓN (Oratio): ¿Qué me hace decirle a Dios? Pedir, alabar, agradecer y suplicar. 

CONTEMPLACIÓN (Contemplatio): ¿Qué me da a conocer? Dios se da a conocer con la experiencia del corazón y nos invita a ver la realidad con sus ojos. 

COMPROMISO (Actio): ¿Qué camino de vida me invita a tomar? Configuración con Cristo, acción concreta, responsable y verificable. 

— Esquema Gráfico e Infografía de la Lectio Divina

Subsidios y Temas de Reflexión del Mes
A continuación, puedes descargar e imprimir las fichas de trabajo preparadas para las reuniones semanales de grupo o la meditación individual: 

1️⃣ Tema 1: “Y me decía: Hijo de hombre, ponte en pie y te hablaré” (Ez 2,1)

Elaborado por el Pbro. Fernando Ibañez Gomez

Enfoque: La vocación profética ante el desierto del exilio. La presencia de Dios no aplasta, sino que pone de pie, sana los miedos y concede dignidad. Nos envía a denunciar todo lo que deshumaniza y a proclamar la esperanza. 

Descargar Tema 1.pdf (— Tema 1: Profeta Ezequiel]

2️⃣ Tema 2: “Yo el Señor, su Dios, rompí las coyundas de vuestro yugo y les hice caminar con la cabeza bien alta” (Lv 26,13)

Elaborado por el Pbro. José Antonio Salinas Avery.

Enfoque: El Dios del Éxodo libera de la esclavitud para devolver la libertad, la identidad y la dignidad. Un llamado a reconocer dónde sigue vivo el “Faraón” hoy y cuáles son las nuevas esclavitudes a vencer. 

Descargar Tema 2.pdf — Tema 2: Levítico

3️⃣ Tema 3: “A nadie le deban nada, más que el amor mutuo” (Rom 13,8)

Elaborado por. Wilson Uriel Velásquez Medrano

Enfoque: El agápe cristiano como la única deuda permanente. Quien ama al prójimo cumple la Ley. Incluye un examen de conciencia personal y pautas para realizar compromisos concretos y verificables en favor de los más vulnerables y la reconciliación comunitaria. 

Descargar Tema 3.pdf — Tema 3: Romanos 13

4️⃣ Tema 4: “Ninguno de nosotros vive para sí mismo” (Rom 14,7-13)

Elaborado por el Pbro. José Antonio Chavarría Lagos. 

Enfoque: El señorío de Cristo frente al individualismo. Nadie tiene derecho a juzgar o despreciar al hermano; la dignidad humana es previa y ontológica. Un llamado a construir la paz cesando los juicios y edificando la fraternidad. 

Descargar Tema 4.pdf — Tema 4: Romanos 14

Descarga del Paquete Completo
Puedes descargar el material completo en PDF a través del siguiente enlace para imprimirlo o compartirlo en tus redes sociales y grupos parroquiales.

¡Que la Santísima Virgen de Suyapa, Madre de la Palabra encarnada, nos acompañe en este Mes de la Biblia!